Los eventos corporativos son una herramienta de gran valor que las empresas utilizan para fidelizar, capacitar, motivar y reconocer tanto a sus empleados (eventos motivacionales) como a sus clientes (eventos promocionales). A la hora de organizar un evento corporativo se ha de tener claro cual es el objetivo que se busca, para ello es importante para nosotros establecer cuáles son las metas que tiene el área de RRHH, de Marketing, el jefe de producto o aquella división de la empresa que lidere el evento. Tras desarrollar un briefing con el cliente, donde quede reflejada toda esta información comenzaremos a diseñar el evento. A partir de ahí seremos nosotros, junto a nuestro equipo y nuestros colaboradores, quienes haremos un proyecto del evento con diferentes propuestas que consensuaremos con la persona responsable de liderar el evento en la empresa cliente.

Tras quince años organizando eventos corporativos en diferentes multinacionales, sabemos que la esencia del evento pasa por aquello que se quiere transmitir, y por lo tanto hemos de conseguir que el mensaje llegue de manera clara y concisa al destinatario. Para conseguir esto es fundamental un diseño y una coordinación perfecta y sin errores. En estos casos la empresa tiene una oportunidad que no puede desaprovechar, de nada sirve grandes inversiones en espectáculos y shows si el destinatario se va con una idea distinta a la idea objetivo.